-Es agradable ver que alguien puede comprenderme.
La encantadora sonrisa de la terapeuta era un bálsamo para sus nervios. Ella hizo permaneció en silencio, invitándole a continuar tras la presentación inicial.
Ciro no la miró a los ojos pero si recorrió las curvas que se adivinaban alrededor de la bata.
¡No! se dijo, no estaba aquí por eso, esta era la última oportunidad y su padre se lo había dejado claro. No debía enzarzarse en estos líos de nuevo.
Se concentró en examinar un pictograma de la pared que representaba un bosque helado del hemisferio ártico. Recorrió con la mirada las pinceladas digitales de fríos colores evitando mirar a la mujer.
-He cometido muchos errores-dijo tamborileando con los dedos en el reposabrazos de su sillón.-y se que debo cambiar, pero no puedo hacerlo y necesito ayuda. Incluso ahora los pensamientos insidiosos vuelven a mi con fuerza.
La terapeuta sujetó con una mano de perfecta manicura el brazo de Ciro y lo hizo girar para que sus ojos azules se enfrentasen a los del paciente.
-Ha venido al sitio indicado señor Berderkat, nuestra institución es la clínica de salud mental con mayor reputación de toda colmena Beta, y frecuentemente recibimos pacientes de toda Valaquia Prima. Somos especialistas en casos como el suyo y damos total garantía de discrección y confidencialidad acorde con la notoriedad de nuestros clientes.
Ciro estaba perdido en el frío azul de aquellos ojos, olvidando totalmente el pictograma, notando como aquella perfecta mano descansaba en su brazo y como su corazón latía a cada momento más fuerte.
-Pero sobretodo señor Berderkat, damos un motivo para seguir adelante a nuestros clientes, un objetivo en la vida que les haga plenos.
Ciro asintió, un objetivo en la vida era algo que jamás había tenido.
Noticiero Miniaturil Octubre 2026
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