Aviso del Cronista.

La caída de Valaquia Prima es un conjunto de relatos estructurados como una novela río sobre los sucesos que acontecen en ese planeta ambientado en el universo ficticio de Warhammer 40.000.

El creador de este blog solo tiene el objetivo hedonista slaaneshiano de pasarlo bien y hacerlo pasar bien a quien pueda leerlo. Sus relatos están hechos por fans y para fans de los fantásticos juegos de Games Workshop y por tanto no es para nada oficial ni está respaldado por susodicha empresa, no pretendiendo con ello afrentar su posición ni menoscabar su trabajo.


Pensamiento del día.

Mostrando entradas con la etiqueta Tenosacerdote Genosium.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tenosacerdote Genosium.. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de mayo de 2011

Genosium. Instalaciones Adeptus Mechanicum. Hemisferio Ardiente. 06


Fue como si en un instante estuviese en el mismo centro de una gran colmena, paseando por los boulevares más frecuentados y al siguiente lo arrancasen de allí y lo dejasen flotando en el vacío entre galaxias, allí donde ni la luz de los estrellas de la periferia conseguía llegar.
Sin luz, sin sonidos, solo la conciencia de una vastedad inimaginable de vacío.

Estuvo a punto de volverse loco.

Pero la Máquina, la gloriosa Máquina, la bendita Máquina vino en su auxilio.
Lo aferró con brazos de lenguajes lógicos y le dio su aliento binario para que pudiese cantar una alabanza.
Genosium volvió en sí y pudo reorganizar los recursos de su amada antes de que los daños se incrementasen.
Aisló las instalaciones y rastreó en busca de aquella monstrusidad. No se detuvo, hacerlo implicaría caer de nuevo en la negrura de la no-información y no sabía si a ambos les quedaban fuerzas para traerlo de vuelta.
No había nada, todo el sistema estaba correcto sin ninguna mácula, sin ninguna herida, como lo estaría un hombre al que sin arañar su piel le hubiesen extraido toda la sangre.

El umbral de salida del sistema de las Instalaciones del Mechanicum estaba ante él. Amenazador y oscuro como la puerta a un mundo desconocido.
Viajó por las conexiones hasta las pequeñas sedes de los tecnosacerdotes en las colmenas, sintiendo los latigazos de los archivos de datos desgarrados mientras sus sinapsis metálicas chispeaban de tensión y calentamiento.

Ajustó con un esfuerzo inimaginable la comunicación entre ellas y consiguió inyectar un poco de vida en la Máquina, contener los daños y que el sistema entrase en un letargo adormecido. A su alrededor sintió la presencia de varios Tecnosacerdotes, los de más alto rango, que intentaban ayudarle en su tarea.
Unió su mente a las suyas en un sistema piramidal. La lógica conjunta les permitió establecer nuevos algoritmos y conseguir detener la cascada de errores.
Pronto la Bendita Máquina ya no corrió peligro y una parte de sus mentes pudo dedicarse a investigar la causa del problema.

La solución fue dolorosamente obvia. Valaquia ya no estaba conectada al Imperio. Algo la había apartado de la divina luz del Emperador.

lunes, 30 de mayo de 2011

Genosium. Instalaciones Adeptus Mechanicum. Hemisferio Ardiente. 05

La lluvia de datos caía a su alrededor, purificando las debilidades de sus frustraciones biológicas.


Flotaba en un universo de informes, a través de la maravillosa conexión neural, recibiendo transmisiones de todos los puntos del planeta y clasificándolos tal y como la bendita Máquina lo deseaba.
Listados actualizados de bajas en la recepción del inquisidor, cuya masacre los arbites atribuían a grupos subversivos en otro informe se conjugaban con la producción de cañones estremecedores y de blindados modelo cazador. Ojeó en menos de la décima parte de un segundo un rutinario informe de un manufactorum en colmena alfa. Centenares de muertos y dos hexápodos de transporte destruidos. Lo obvio por su nula importancia y pasó a los gráficos de la recolección marina de pescado de colmena Epsilon.

Todo ese conglomerado de datos pasó por su mente en apenas una inspiración. Los datos parecían un mero caos de símbolos pero para alguien tan unido a la Máquina como el tecnosacerdote Genosium su simbolismo era de una belleza inusitada y de un lógica aplastante. Bailaban de por su artificial sistema nervioso haciéndole creer que por unos instantes el mundo era un lugar perfecto.

Entonces la ilusión se desmoronó. Fue una sensación conocida y odiada, la de la desconexión de la comunión con la Máquina. Frustrado intentó sacudir la cabeza pero no pudo. Le costó comprender.

Seguía unido a la Máquina. Era el resto del mundo el que había desaparecido.

jueves, 29 de julio de 2010

Genosium. Instalaciones Adeptus Mechanicum. Hemisferio Ardiente. 04

Hubo un movimiento en la pantalla. Las dos imágenes, el microscópico humano y gargantuesco organismo tiránido se vieron acompañados de una silueta negra, indefinida y amorfa, una nube de tentáculos inclasificable. Los adeptos, todos ellos aspirantes a genitor y por tanto con grandes conocimientos sobre xenobiología sintieron como los embargaba la desazón al contemplar un ser ajeno a todo lo visto con anterioridad. Un ser cuyo origen y naturaleza era un misterio al no compartir parentesco con ninguna especie conocida.
La imagen siguió creciendo, más y más, hasta alcanzar proporciones inconcebibles.
Hubo un murmullo entre los cuatro adeptos. No tenía contenido ni siquiera palabras, era solo la sorpresa y el desasosiego expresado inconscientemente.
-5’371 veces el tamaño de una nave enjambre,- dijo Genosium con su voz mecánica e impersonal, y este es el ejemplar presumiblemente más pequeño de los encontrados.
Otro murmullo. Ninguno podía imaginar una bestia de tamaña magnitud.
-¡¿Ha dicho que hay más de uno?!-preguntó un adepto cuando las palabras consiguieron atravesar el muro de sorpresa que les embargaba.- ¿Dónde habitan Fabricador General?
Datos de mediciones imposibles surcaron la pantalla. Con cada uno todo aquello se hacía más y más increíble.
-Hemos detectado tres kraken de arena en el hemisferio ardiente de Valaquia Prima.
-¡Un organismo terrestre de semejante magnitud! ¡Eso es imposible!
Los binoculares de Genosium enfocaron al adepto irrespetuoso. Los mecadendritos chasquearon con desaprobación. Estuvo a punto de decir algo cuando a sus centros de atención llegó una súbita alarma. Un informe de alta prioridad recién llegado de colmena alfa. Había ocurrido algo en la recepción del inquisidor ultramundano y se requería su presencia en la sala de comunicaciones.
El mecadendrito se liberó de la conexión con la rueda dentada. La pantalla con aquel ominoso ser se apagó y Genosium quedó ciego.
Tardó un instante en volver al falso mundo de la carne y mirar a los adeptos.
-Ahora tienen acceso al archivo K-763-592. Allí está recogida toda la información que disponemos sobre estos seres. Estúdienlos.
Y sin decir nada más salió de la sala con pequeños pasos chirriantes.

lunes, 26 de julio de 2010

Genosium. Instalaciones Adeptus Mechanicum. Hemisferio Ardiente. 03


Ya había explicado los procesos de montaje de las piezas recibidas por las ciudades colmena, la bendición otorgada a los espíritu máquina y el viaje de las bellas máquinas de guerra al espaciopuerto para partir hacia la nebulosa Lucífaga.
-Adeptos, es el momento de explicarles las mayores líneas de investigación que desarrollamos.- dijo el Magus Biologis.
Y con un zumbido uno de sus tentaculares mecadendritos encajó en el eje del engranaje que servía de púlpito y estableció sinapsis con la Sagrada Máquina.
Con pesar hizo caso omiso al canto de sirena que le reclamaba para que se sumergiese en ella y abrió varios archivos. La pantalla esférica que dominaba la sala sobre su cabeza se encendió y mostró una silueta humana.
-¿Cuál es la bestia más grande conocida?
Los jóvenes adeptos se miraron entre ellos, era la primera vez que el magus pedía colaboración. Finalmente uno se atrevió a contestar con un carraspeo nervioso.
-La nave enjambre tiránida.
Los temibles ojos mecánicos le enfocaron. Por un momento temió que fuese a preguntarle su nombre.
-Correcto, adepto.
-¡Discrepo!
La palabra resonó en la sala. Envalentonado súbitamente otro adepto decidió dar su opinión y demostrar sus conocimientos.
-No puedo estar de acuerdo Fabricador General.-dijo con una sonrisa de suficiencia.- Si tenemos en cuenta la medición del rogue trader Melville en M38.763 la ballena del vacío que destruyó su expedición es ligeramente superior a la mayor de las bionaves tiránidas.
-¿Su nombre?-preguntó Genosium sin mirarle siquiera.
-Adeptus Tolmenn, Fabricador General y he de decirle que estar aquí a sus órdenes es un absoluto…
-Adeptus Tolmenn, la medición de una bionave ha sido altamente documentada. Los exhaustos ejemplares que se han podido apresar han sido anclados en órbitas alrededor de planetas y estudiados hasta la saciedad. Le encomiendo a que lea el archivo X678.931. “Vivisección de un ejemplar tiránido en órbita sobre Jourian”. Yo estuve allí como genitor y redacté la mayor parte de ese archivo. Si no sacia sus conocimientos al leerlo puedo recomendarle un centenar más de archivos que documentan procesos similares. Sin embargo, aparte del dato que ha mencionado no hay otro archivo más acerca del encuentro con una ballena del vacío. Nada aparte de los desvaríos de un bribón y contrabandista instantes antes de morir. Por lo que al Mechanicum respecta hablar de ballenas de vacío es similar a hablar de pequeños gremlins verdes que estropean los sagrados engranajes por la noche y mucho ha tenido que degenerar Marte para que ahora los nuestros crean en estas cosas.
El aludido bajó el rostro enrojecido por la vergüenza. Los otros rieron, aunque callaron al percatarse que el Magus no compartía su hilaridad.
La silueta humana de la pantalla fue menguando hasta que casi desapareció mientras la imagen de una horrible criatura tentacular crecía a su lado hasta que en comparación fue mayor que un crucero imperial.
-La nave enjambre tiránida es pues la mayor bestia conocida… Voy a mostrarles que eso ya no es cierto

sábado, 24 de julio de 2010

Genosium. Instalaciones Adeptus Mechanicum. Hemisferio Ardiente. 02


El Fabricador General esperaba de pie ante un púlpito en forma de rueda dentada en la más completa inmovilidad. Podría haber pasado porr un cadáver grotescamente embalsamado de no ser por el rítmico sonido de su respirador artificial.
Un cuarteto de adeptos esperaban frente a él. No había sillas ni nada en lo que sentarse. Los siervos de la Sagrada Máquina no las necesitaban.
Los dispositivos oculares de Genosium no podían mostrar ninguna emoción, pero la desaprobación era patente en al contemplar los bisoños adeptos recién llegados de Marte temblar por el temor que les producía. Dos de ellos solo poseían implantes de acceso a datos y los otros apenas alguna modificación más especializada.
También sentía una leve irritación por tener que explicar en persona los objetivos de las instalaciones del Mechanicum en Valaquia Prima. Con un mínimo de atención y esfuerzo podía exponer toda la información relevante en virtud al enlace con la Sagrada Máquina pero la debilidad de aquellas mentes hacia peligroso el proceso así como extremadamente inseguro.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Genosium. Instalaciones Adeptus Mechanicum. Hemisferio Ardiente. 01

Los datos caían a su alrededor, haciéndole uno con la Sagrada Máquina. Sintió la información cubriéndolo, llenándolo de fuerza y purificándolo del pecado de la duda y la vacilación. El beso metálico lo embargaba. Su amante, la esfera de datos de Valaquia, lo llenaba como ningún otro ser humano podía complementar a otro, fuera de emociones biológicas, de las cadenas de reacciones producidas por glándulas y hormonas. Su amante era perfecta, libre de la corrupción de la carne, totalmente carente de sucias necesidades de reproducción, plegada a sus deseos y totalmente dispuesta para él. Ninguno de los otros tecnosacerdotes comprendía la Máquina como él y por eso ella le había recompensado ascendiéndolo de Genitor a Magus Biologis y dándole el control absoluto sobre el asentamiento en el hemisferio desértico del Adeptus Mechanicum y por ende de toda Valaquia Prima como Sumo Fabricador. Sabía que había otros humanos que creían poseer el poder en aquel planeta, la Máquina se lo decía, pero a él no le interesaban los autoengaños de los profanos de carne pura.
Un zumbido interrumpió la comunión. Genosium musitó una breve oración dando gracias al terminal mientras retiraba los mecadendritos de este interrumpiendo la sacra conexión. Los tentáculos metálicos, tan fuertes como para desmembrar a un hombre se plegaron con gracilidad a su espalda bajo la túnica roja que le cubría.
El joven tecnosacerdote Urian esperaba tras él. Genosium lo miró con desaprobación a través de sus espeluznantes ojos de azogue, Urian aun tenía gran aprecio a sus debilidades, apenas había modificado su cuerpo con benditos mecanismos y apestaba a miedo y emociones biológicas.
-La conexión ya se ha interrumpido hermano. Dime qué era tan importante como para no poder esperar a que terminase.
Urian tembló visiblemente ante la furia contenida en el tono monocorde que emitía el voco-emisor de bronce de su señor.
-Sumo Fabricador -su voz temblaba- llevabais 72,6 horas en sagrado vínculo. El enviado de la Santa Terra va a llegar en una hora a Colmena Alfa. Pensé que deberíais saberlo.
La poca piel que rodeaba aquellos ojos metálicos se arrugó un gesto de cólera. La roja túnica de su orden se estremeció cuando los mecadendritos amenazaron con salir de su cobijo.
Un instante después Genosium volvió a la calma de estatua que le caracterizaba. Urian había caído de rodillas con el miedo pintado en la cara.
-Si el estúpido inquisidor piensa que voy a ir a rendirle pleitesía deberá hacerlo sentado. Envía mis excusas y deja patente para sus débiles mentes que la próxima vez que me necesiten deberán rogar mi presencia con antelación.
Con un asentimiento el joven hizo una reverencia y se alejó con más prisa de la necesaria.
El Sumo Fabricador contempló como se marchaba el acólito y discurrió sobre los extraños caminos que la Sagrada Máquina utilizaba para guiar a los suyos. La debilidad de su siervo le había revelado la suya propia. Había emociones al margen del amor a la Máquina que aun se escondían en su interior, debía controlarlas para poder eliminarlas.