Aviso del Cronista.

La caída de Valaquia Prima es un conjunto de relatos estructurados como una novela río sobre los sucesos que acontecen en ese planeta ambientado en el universo ficticio de Warhammer 40.000.

El creador de este blog solo tiene el objetivo hedonista slaaneshiano de pasarlo bien y hacerlo pasar bien a quien pueda leerlo. Sus relatos están hechos por fans y para fans de los fantásticos juegos de Games Workshop y por tanto no es para nada oficial ni está respaldado por susodicha empresa, no pretendiendo con ello afrentar su posición ni menoscabar su trabajo.


Pensamiento del día.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Hasta aquí llegamos. Cerramos como CNN+.

No pudo ser.
Tras un año en antena nos vemos obligados a cerrar la persiana y tomar la última copa antes de echar el cerrojo.
Esperamos que os haya gustado el camino tanto como a nosotros recorrerlo. Querríamos haber hecho algo grande, una enorme historia, pero desgraciadamente tenemos que abandonar.
El motivo es totalmente ajeno a nuestra voluntad y uno de los peores para cerrar una página web.
Ya allá por finales de noviembre recibimos en el correo del blog un mail en inglés. Nosotros, curtidos veteranos acostumbrados a esto lo enviamos a la carpeta de Spam, pensando que sería otro más de esos de venta de pastillitas azules o alargadores de pene. (Los desechamos desde que Zerat Aratkal en una noche de borrachera casera pidió uno y quedó salvajemente mutilado. Menudas risas nos echamos...).

A los dos días recibimos otro. Intrigados por que el asunto estaba escrito en un inglés demasiado culto y no aparecía la palabra VIAGRA desempolvamos los VHS de Muzzy y nos pusimos a leer.

I´m big.
Decían ser de GW y nos informaban "amablemente" que habían recibido quejas por que con nuestro blog estábamos incurriendo en un delito contra la propiedad intelectual al usar sin su consentimiento productos suyos.
Nos lo tomamos a cachondeo y pensamos que sería algún tipo nuevo de troll que solo quería molestar.
Craso error.
Un tiempo después volvieron a enviar otro mail, informando que al seguir permaneciendo en activo iban a tomar medidas legales. Nos empezamos a mosquear... y contestamos (con nuestro nivelazo de inglés: Thank you big friend Muzzy) aduciendo que nuestra intención era fomentar el hobby, y no ensuciar la imagen de GW, que lo hacemos por amor al arte (for love to the art) y diciendo que siempre habíamos aclarado que no dejaba de ser fanfict, bla bla ba...

Ayer recibimos la contestación.
Nos sentamos todos a leerlo con dodotis tamaño supergrande... y menos mal que lo hicimos así.
Adjunto había un documento con sello de un buffete de abogados inglés en el que nos planteaban que de no cesar antes del nuevo año nuestro desprestigio y daño hacia la imagen corporativa de su cliente iban a presentar una querella contra nosotros.
Fue leer querella y sentimos un calorcito bajar por nuestras piernas...

Lamentamos no seguir luchando pero no estamos para quijotismos.
Hasta aquí hemos llegado, emulando a CNN+ nos obligan a cerrar. Dentro de unos días borraremos todas las entradas y dejaremos un enlace al canal de youtube de Gran Hermano.
Os dejamos el documento que nos enviaron por si teneis curiosidad y esperamos que ninguno de vosotros lo reciba más.
Thompson&French´s citation.

Un saludo y gracias por todo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz navidad.

Llegó el día. Todos creemos saber lo que representa este momento. Ingentes cantidades de comida y ríos de alcohol fluyendo. Consumismo desaforado, desempleo estratosférico, sonrisas fingidas, gente sin nada de comer y millones de luces de colorines alumbrándoles...

Por eso, desde La Caída de Valaquia Prima queremos recordaros el verdadero espíritu de estas fiestas.

¿Recordar el nacimiento de Jesús?
No.


El inminente advenimiento del único dios verdadero.
Alé, ¡Feliz Navidad!

martes, 14 de diciembre de 2010

Muzazhi. Tierras pielesverdes. Hemisferio Ártico. 06

Gorko, o quizá Morko estaban de su lado sin ninguna duda.
Mientras el rifle láser le apuntaba directamente a la cara y Muzazhi creía ver como la mortal luz iba iluminando las profundidades del largo cañón captó el sinuoso destello de la luz de las estrellas reflejadas sobre el hielo. Cualquier otro hubiese muerto allí mismo, pero él había sido bendecido con una astuta ferocidad. Lanzó la mano contra el hielo y sujetó la forma que se preparaba para atacar lanzándola en un instante contra el soldado de la FDP.
La víbora de hielo, una serpiente de cristal que acababa de ser despertada de su letargo por los disparos abrió sus ojos de zafiros súbitamente furiosa y clavó sus colmillos como esquirlas en la pantorrilla del soldado Werte, cuyo inhumano siseo se hizo repentinamente apremiante mientras el gélido veneno congelaba sus células y las hacía explotar. El dedo se tensó sobre gatillo en un espasmo antes de cristalizarse y disparó, pero el temblor de los músculos al romperse hizo que el láser golpease de refilón al enorme orko en el hombro y le agarrotase el brazo.
Werte cayó sobre sus rodillas cuando sus piernas se quebraron con un chasquido estremecedor. Al golpear el suelo volvió a romperse en más pedazos como una estatua sin poder siquiera manotear al aire.
Zenzei Muzazhi se puso en pie, mirando extrañado como la cabeza del zonrozado vibraba con velocidad. De repente explotó en una lluvia de sangre escarchada y una extraña criatura del tamaño de un gato con forma de babosa saltó directamente al rostro del soprendido orko.
Muzazhi cayó al suelo incapaz de cerrar sus mandíbulas y ahogándose mientras la cosa intentaba meterse por su garganta. Fue pisoteado por varios de los suyos que luchaban contra los humanejoz, el brazo herido le impedía protegerse y no podía aferrar la escurridiza criatura con una sola mano.
Uno de sus akolitos cayó a su lado cosido a bayonetazos y el Zenzei manoteó el cadáver en busca de algún arma. Sus grandes dedos se cerraron sobre un mango y golpeó la babosa que intentaba entrar por su boca. La criatura se retorció de dolor y lanzó un siseo estremecedor con más y más golpes pareció desechar la idea de estrangularle e intentó salir de su boca. Muzazhi la mordió con tanta fuerza que dejó algunos de sus piñoz clavados en la viscosa criatura, la masticó y finalmente la escupió vociferando para golpearla contra el duro suelo con el arma saqueada. No paró hasta que la cosa dejó de retorcerse.
Solo entonces el orko miró lo que había en sus manos. Una granada de mango orka, sujeta aun a su cinturón lleno de ellas y que lanzaba un poco de humo debido a los golpes.
Apelando a todos sus instintos de supervivencia Muzazhi echó a correr en dirección contraria a la refriega acordándose en un esfuerzo cognitivo sin precedentes en la raza pielverde de no llevarse el cinturón en su carrera.
Voló por los aires cuando la cadena de explosiones borró de Valaquia todo lo que había en el claro, tanto humanos como pielesverdes y una satisfecha víbora de hielo que disfrutaba de los congelados pedazos de una cena fría.

Muzazhi se levantó de nuevo sobre un cráter que se llenaba de agua conforme el hielo se fundía por el calor. No mucho había quedado para flotar sobre ella. Su mente pensó por un instante en la babosa que casi lo había asfixiado.
-No zabía ke loz humanejoz podían azer ezo.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Muzazhi. Tierras pielesverdes. Hemisferio Ártico. 05

¡¡¡¡¡¡¡¡WAAAAAAAAAAAAAGH!!!!!!!!
Los orkos surgieron como una avalancha desde todas la direcciones. Zenzei Muzazhi les había adoctrinado bien y había conseguido introducir en sus huecos cráneos las nociones de camuflaje y ataque en grupo, por desgracia no había podido introducir mucho más...
Embistieron contra los soldados de la 3º división de la FDP de Valaquia desde todas las direcciones, disparando con poca fortuna entre rugidos eufóricos sus pistolones que saltaban en sus manos encabritados en fuego automático. Los proyectiles pasaron sobre los agazapados humanos y se perdieron en la oscuridad del bosque helado, no sin que antes algunos atravesasen los cuerpos de los compañeros orkos que había al otro lado de la emboscada y que quedaron tendidos sobre el hielo.
Muchos de los pielesverdes resbalaron sobre este mismo hielo debido al desenfreno de la carga y cayeron rodando a los pies de los soldados, disparando en todas direcciones hasta que los cargadores se agotaron y sembrando aun más el caos.
El propio Muzazhi tuvo que lanzarse cuerpo a tierra al ver ante él la boca de un arma que le apuntaba directamente. Un instante después el orko que corría a su espalda rugiendo salió despedido hacia atrás cuando tres disparos a ciegas le impactaron en el pecho.
El Zenzei levantó la mirada justo a tiempo para ver que estaba a los pies de uno de los humanejoz, que increíblemente tranquilo levantaba un rifle láser y le apuntaba a cabeza. De su garganta el intranquilizador siseo surgía cada vez más fuerte.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Muzazhi. Tierras pielesverdes. Hemisferio Ártico. 04

"¿Hummm, que es esto que hay en el ordenador?
Parece un zorro rojo... ¿alguna clase de emblema Narutards? voy a clickar a ver...
¡Caracoles! el internes... ¡¡Qué cantidad de porno!!
Estoooo, no recordais que teníamos un blog o algo así...
Y hasta había unas votaciones..."
Me da igual quien gane, yo solo quiero que sea una masacre. 5
Que sea todo un éxito y los orkos den matarile a todos. 4
Que el espíritu orko salga a la luz y fastidien la emboscada permitiendo a sus víctimas huir. 3
Me vuelvo a sentir magánimo preferiría que no hubiese combate. 1

Sea pues, volvamos al tajo...

El siseo llegó a los oídos de Muzazhi haciéndole maldecir por lo bajo. Aquel ruido significaba que había pisado la guarida de uno de los más temibles depredadores del hemisferio ártico, lo que los humanejoz llamaban "Víbora de hielo" y los orkos "Jadeputaz Mordedoraz Mu Fríaz". A veces Muzazhi se avergonzaba de la literalidad de sus congéneres.
Intentó ver el delator brillo relampaguante a la luz de las pálidas estrellas, preparándose para los fatales pinchazos que inyectarían una tóxina tan gélida que helaría su organismo en un par de latidos. Si se era muy, pero que muy, rápido uno podía cortarse la extremidad afectada de cuajo con la rebanadora y rezar por que la bestia se conformase con el tributo, si no... Muzazhi había visto resquebrajarse en cuestión de segundos un orko sano pero descuidado, aunque lo peor había sido lo de su propio kapitán, al que la víbora le mordió en la cabeza. Había sido tan rápido que se había decapitado a sí mismo para evitar la congelación mortal... Por desgracia el remedio había tenido efectos secundarios fatales.
El caso es que el siseo se mantuvo en el tiempo y ningún ataque fulgurante le trajo la muerte helada. El Zenzei descubrió entonces que el desasosegador sonido procedía de las gargantas de los humanejoz que estaban emboscando, los cuales se habían puesto en círculo y se agazapaban como bestias mirando las sombras. Muzazhi sintió como la energía pielverde crecía conforme se incrementaban las ganas de cargar en sus chicoz.
Las rebanadoraz brillaron a la luz de las estrellas y los pulmones se llenaron del gélido aire nocturno mientras las gargantas se preparaban a aullar su furia ancestral.

jueves, 4 de noviembre de 2010

¿Qué deseas que ocurra ahora?




¡ES ÉL! Ha vuelto después de bastante tiempo sin aparecer por aquí, el personaje preferido por niños y mayores, aquel que os ha robado el corazón. ¡Zenzei Muzazhi!

Por ello y para celebrar su regreso os vamos a plantear una nueva encuesta sobre el desarrollo de nuestra historia:
¿Cómo quereis que se desarrolle la emboscada?
Puede parecer una simple refriega entre un puñado de orkos y unos desharrapados pero por cosas más ínfimas en el mundo real se ha armado la de dios es cristo, (sin ir más lejos: 1999, la segunda batalla por la colina del McAuto, 14 bandos implicados, 4.200 entre muertos y desaparecidos y todo por uno mísero pepinillo en un pedido que no tenía que llevarlos).

Pues ya sabeis, votad en la columna de la derecha y si dejais un comentario mejor que mejor, que vuestro apoyo es nuestro combustible.
Pensad que vuestras decisiones decidirán la caída de Valaquia Prima.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Muzazhi. Tierras pielesverdes. Hemisferio Ártico. 03

Los humanos avanzaban en la oscuridad con mucha confianza. Si eran exploradores eran los peores que Zenzei Muzazhi había visto en su vida.
El enorme orko estaba a cubierto bajo raíces y maleza tan congelada que podía herirle si se descuidaba con sus afiladas hojas de hielo. Los observaba caminar por el blanco bosque con la ayuda de unos grandes prismáticos dispares y expresión enfadada en sus monstruosos rasgos. Se pasó la lengua por los enormes colmillos mientras obligaba a su cerebro a trabajar.
Los chicoz estaban en posición para el ataque, podía sentir la ola de anticipación de los jóvenes, algunos incluso mordían las armas con frustración por el deseo de combatir. Tendrían que trabajarlo más. Cualquier orko podía cargar como un loco pero muy pocos podían esperar en silencio a que sus víctimas se colocasen en la mejor posición.
Volvió su atención a los humanos que permanecían indiferentes a la emboscada en que se estaban metiendo. Algo en su cerebro le intentaba alertar de que había algo erróneo en todo ello pero aunque Muzazhi era un orko increíblemente astuto, por desgracia era tan poco dado a la introspección como cualquiera de sus congeneres.
Tal vez si hubiese seguido pensando en ellos se habría dado cuenta de que ninguno de los humanos exhalaba vapor por la boca al andar lo cual, en aquel infierno helado, solo podía significar que ninguno de ellos respiraba.

martes, 26 de octubre de 2010

Bruce. Gigacomercio G-Mart. Colmena Beta 07

Bruce, aun aturdido por la extraña experiencia que había vivido en su habitáculo se subió al monorraíl que abría sus puertas. Le había costado mucho esfuerzo conseguir un vehículo propio, pero con los nervios producidos por aquel horror se había dejado la célula de acceso dentro de su hogar.
Observó sin mucho interés las holopantallas que arrojaban sin cesar índices bursátiles mientras las noticias, de mucha menor importancia, estaban relegadas a una pequeña columna a un lado de los movimientos de crédito. A su alrededor los habitantes de colmena Beta tomaban nota de sus acciones planeando la gestión de su capital en cuanto volviesen a sus habitáculos. Unos pocos, más despreocupados, comentaban algo sobre un fallo de comunicaciones con los niveles más bajos, al parecer era imposible entablar contacto con los conocidos que habitaban allí. Bruce no hizo caso, no conocía a nadie de aquella zona de la colmena.
Pronto la conversación cambió y el vendedor empalideció mientras escuchaba como sus acompañantes comentaban las acciones de los arbites y la brutal represión que estaban demostrando por todo aquel sector…
Bruce pensó en los dos ancianos que habían vivido en el habitáculo vecino al suyo. Hacía unos días se había cruzado con el señor Henderson y el viejete le había estado explicando que iba a visitar a una de sus hijas a uno de los niveles inferiores. Había sido el viaje en ascensor más largo de toda su vida.
Lo cierto es que no sabía que podía haber hecho el señor Henderson y su totalmente sorda esposa para propiciar semejante actuación de los cuerpos de seguridad imperiales. Cierto que era un pesado, pero…
El monorraíl se detuvo con un zumbido. Bruce salió a la estación cercana al entrada 37 de G-Mart. El inmenso gigacomercio, una veintena de gargantuescas torres de acero y cristal aportaba tranquilidad a sus pensamientos. Allí dentro solo tenía que preocuparse de vender, generar una pequeña fortuna y tontear con Elga y las otras chicas.
Seguro que los servidores de limpieza habían borrado todas las huellas antes de que llegase nadie.
Seguro.
Probablemente.
Por si acaso, mientras cruzaba el umbral y daba su clave genética de acceso, rezó una pequeña oración al Emperador.

jueves, 14 de octubre de 2010

Vlad Draco. Aposentos de Hellsing en la Cúspide. Colmena Alfa 11.

El tentáculo infernal. ;D

Vlad llevó a la casi desfallecida mujer hasta la mesa donde el anciano inquisidor seguía mirando la luz con expresión extasiada. Por un larguísimo instante los cantos de sirena resonaron en el cerebro del alto señor, pero un gemido de apremio de Voidova lo hizo reforzarse en su determinación.

Las manos de la psíquica se acercaron a las del viejo y con un grito estremecedor la tentación de aquella luz se desmoronó en mil pedazos, quedando solo la sensación de horrible amenaza.

Algo surgió de uno de los rincones de la habitación. Tenía la consistencia gelatinosa de un tentáculo del grosor de un barril pero a través del helado légamo que lo cubría asomaban zarpas se abrían arañando la realidad, como si fuesen bestias desperezándose después de un largo invierno.

Vlad gritó por la sorpresa, tanto por el horror de aquella forma ajena a todo como por la inimaginable constatación de que era solo una parte diminuta de un horrible engendro que intentaba entrar en la realidad.

Una de las zarpas se cerró sobre la pierna de uno de los guardias de Vlad el hombre despertó a la consciencia lo suficiente como para aullar de pánico antes de ser arrastrado al umbral del Inmaterium, donde su destino sería demasiado horrible para ser narrado.

Draco disparó inútilmente contra las formas más pequeñas con su pistola láser. La energía de se disipaba en una miríada de rayos sin causar daños. Arrojó la pistola y desenvainó su espada hundiéndola en las sombras, en este caso una de las formas retrocedió herida por el filo del arma del alto señor, bendecida por el Eclesiarca Beatorum en el mundo de Efrak durante su investidura como general. La agitó de un lado a otro sintiendo como mordía la carne de las bestias, obligándolas a alejarse de las puertas que Voidova estaba cerrando.

Al otro lado de la habitación el caótico tentáculo se cerró sobre otro soldado y su grito de dolor despertó a Eygor y el resto de los hombres. Sobrecogidos por lo que estaban viendo solo dos de ellos acertaron a disparar aunque sin ningún resultado. Con un estremecimiento que jamás olvidarían el tentáculo se plegó sobre sí y el pobre prisionero explotó en una lluvia de sangre.

Voidova chilló mientras redoblaba sus esfuerzos y las sombras se empequeñecían conforme las puertas con el Inmaterium se iban cerrando. Como si presintiese el peligro el extremo de aquella monstruosidad se giró hacia ella y comenzó a acercarse como un depredador que hubiese olido a su presa. Vlad maldijo a voz en grito mientras las formas se agolpaban al otro lado del mermado portal. Si se detenía un segundo lo arrollarían. Salvarla estaba más allá de sus fuerzas.



La extremidad del inmenso demonio rodeó la cintura de la mujer que con los ojos en blanco no se percató de nada. Su mente libraba su propia batalla más allá del espacio y el tiempo. La cosa se cubrió de espinas y comenzó a apretar. Draco gritó su impotencia.

Una centella cruzó la sala empuñada por un brazo de plata. Una enorme espada surcada por rayos de pureza y bendecida un docena de veces en una docena de mundos sagrados hendió el tentáculo con limpieza salpicando de sangre toda la sala.

La parte cortada se evaporó en una nube de moscas que murieron en el acto, la mutilada que aun estaba unida al umbral del inmaterium se estremeció y retrocedió hacia el infierno del que provenía.

Con su brazo normal Lucca sujetó a la dama Voidova que caía desfallecida mientras Hellsing cerraba las manos sobre las cenizas que reposaban en sus manos y extinguía la luz antinatural.

En ese instante las sombras de la habitación se convirtieron en meras sombras y los burlones rostros que asomaban de ella solo quedaron en la aterrada memoria de los presentes.

viernes, 8 de octubre de 2010

Día de la convivencia en los blogs.

Como muchos sabeis hoy es 8 de octubre. Un día como cualquier otro excepto si tienes un blog debido a la iniciativa del día de la convivencia en la blogosfera +info AQUÍ.

La iniciativa es dedicar las entradas de hoy en multitud de blog a un objetivo común, hablar de la convivencia...

Y nosotros no vamos a ser menos. Pero no queremos dar una perspectiva sociológica ni médica ni psicológica de la convivencia, vamos simplemente a comentar nuestra experiencia blogosférica de esta.
A través de la Forja de Marte hemos descubierto la camaradería de compartir un hobby, y a través de este un sueño y una ilusión por continuar con el proyecto. Tal vez sin el reconocimiento del mutuo esfuerzo muchos de los blogs que ahora crecen agrupándonos bajo un estandarte común hubiesen terminado cerrando.
Igual que una persona sola tiene muchas más posibilidades de enfermar y la mutua compañía genera un factor protector psicosomático el compartir los proyectos entre nosotros nos ayuda a tirar para adelante.
¿Quien puede decir que al ver una determinada entrada de un compañero no ha sentido inspiración para hacer una propia que jamás se le hubiese ocurrido? Nosotros por lo menos no podemos negarlo.

Ahora podríamos hablaros de la conocida pirámide de necesidades de Maslow, de como una buena convivencia afecta positivamente a tres de los cinco niveles haciendo imposible por tanto que sin unas buenas relaciones el nivel superior (la Autorealización) sea alcanzado satisfactoriamente, pero entonces quedaría demasiado plasta.

Simplemente aclarar que en el día de convivencia en la blogosfera nos parecía mal continuar la historia del siniestro universo del futuro solo hay fostias como panes con una entrada donde los seres del Immaterium se abalanzan sobre la realidad y se realiza una desesperada batalla mientras intentan cerrar la herida abierta en el universo para volver a echarlos al infierno del que proceden. No se, llamadnos raros si quereis, pero nos parece que va contra la convivencia pacífica entre seres interdimensionales...

Así que, al menos por hoy, Vlad, Hellsing, Voidova, los demonios que estaban a punto de irrumpir en Valaquia y el resto se van a tomar unas cervezas al bar más cercano, mientras cuentan batallitas y juegan al billar y los dardos...
Un horror rosa de Tzeentch hizo trampas, pero había tan buen rollo que a nadie le importó.

jueves, 7 de octubre de 2010

Otra vez nos la perdimos.

-Nuevos trabajos,
-situaciones personales complicadas,
-enfermedades varias de transmisión sexual,
-el apresurado entierro nocturno del cadáver de Zerat Aratkal después de los latigazos,
-la todavía más apresurada exhumación de un histérico Zerat unas horas después, (algún día os lo tenemos que contar, es para partirse)
-...

todo ello se ha aunado para fastidiar el buen desarrollo de la Caída de Valaquia Prima. Ni siquiera pudimos acudir a las jornadas RdG -12 Lunas de Tablero ni a la ceremonia de entrega de premios del II concurso de relatos Dado de Dragón por complicaciones en el último momento.

Así que aquí os ponemos los resultados en diferido:

Primer Premio:
(Por cortesía de Taj Mahal Comics)

Diego Guillén Sánchez
por el relato "La Figura de Obsidiana"

en ausencia de

Carolina Navarro Diestre

por el relato "Monstruo"

Segundo Premio:
(Por cortesía de Librerías Bertrand)

Darío Español Solana
por el relato "No lo vais a creer, mi señor..."

Tercer Premio:
(Por cortesía de Freakland Games)

Belén Ramos Guallar
por el relato "La Dama y el Caballero"

Mejor Escritor Novel :>(Por cortesía de Freakland Games)

David Recuenco Gadea
por el relato "Vlamar"

y os dejamos el link de la ceremonia, con una foto de los flamantes ganadores.


Haciendo una valoración totalmente personal nosotros hubiesemos premiado sin dudar a LA JUGUETERÍA DE MONSIEUR MAIGRET de Laura Boned Naval, el cual nos encantó, un relato que engancha narrado desde la perspectiva infantil que hace aun más desasosegadora la atmósfera narrada.
Recomendado 100%
P.D. Aclarar que no conocemos a su autora, así que esta recomendación no está mediada por actores personales,
¡¡¡que conste eh!!! ;D


Y para terminar aplaudir de nuevo esta iniciativa de nuestros compañeros de Dado de Dragon.

sábado, 2 de octubre de 2010

Vlad Draco. Aposentos de Hellsing en la Cúspide. Colmena Alfa 10.

Una luz se coló en sus sueños. Un rostro. Una mujer que avanzaba entre las estrellas. Sabía que la conocía, pero no era capaz de recordarla. Dos ojos verdes mirándole con preocupación que se acercaban a él.

Sus manos acariciaron el curtido rostro del general, sintió como la barba se erizaba con el contacto, la pequeña molestia de su piel hizo que algo se rebullese en su interior y fue precisamente eso lo que Voidova usó para afianzarse. Se concentró en el estímulo, saltando por los nervios, neurona a neurona acercándose a la mente de Draco. Por desgracia la disformidad era tan fuerte en aquella sala, tan próxima a irrumpir al mundo real que tenía que hacerlo con cuidado o los sesos de su esposo terminarían salpicando las paredes.

Él estaba tenso, con los ojos en blanco, perdido en los horrores que el infierno le estuviese mostrando. Ella misma sentía aquel poder avasallador intentando entrar en su interior como lo había hecho en los demás. Si no hubiese estado la última no habría podido levantar sus barreras y estaría desangrándose como el inquisidor. Incluso ahora la tentación era fuerte… ella era una psíquica, una mutante, una hija del Caos, y su padre le estaba llamando…

¡NO!

Clavó las uñas en el cuello de Vlad y lo besó con fuerza, mordiéndole la lengua hasta que sintió el fuerte sabor de la sangre en la suya. Notó el dolor que le había provocado y lo usó para abrirse camino, para liberar la mente de su esposo de la insidiosa presencia que le dominaba a zarpazos, como una leona que defendiese a sus cachorros.

El alto señor abrió los ojos justo a tiempo para sujetarla mientras Voidova caía.

-Acércame a la luz.- le pidió ella.- se lo que hay que hacer…

Mientras a su alrededor las incoherentes formas se hacían más sólidas y gruñían anticipándose a la inminente liberación.

martes, 28 de septiembre de 2010

Resultados de la encuesta de popularidad de secundarios.

Seguimos vivos. Algunos por poco como Zerat Aratkal, que disfrutó de una sesión de látigo cuando se demostró incapaz de programar las entradas del blog para no tener que actualizarlas en vivo.
(Más tarde descubrimos que nos fallaba a todos, si alguien sabe la solución que nos de un toque.).

El caso es que actualizamos ahora para poder evitar mañana los piquetes del blog. ;D

Bueno, analizando los resultados de la última encuesta nos encontramos con algo desalentador.
El personaje más votado (4 votos de 7 votantes) es la misteriosa terapeuta de Ciro, un personaje que no podemos evitar reseñar que ni siquiera tiene nombre... Lo que apoya nuestra tesis de que contra más escribimos sobre un personaje más la cagamos.
Interesante resultado, el secundario mejor valorado sale en la historia del personaje menos querido. Incluso se ha teorizado con una procedencia demoníaca slaaneshiana de la terapeuta. (Mierda, ¿tan obvio era?). Digooo, lo anotaremos en la columna de posibles desarrollos.

Lucca y Voidova empatan con 2 votos y Eygor tal vez el secundario más secundario solo se llevó un voto, esperamos que no sea de un familiar...

Bueno, ¿qué conclusiones podemos sacar de esto? ¿son pobres nuestros secundarios? ¿no están debidamente desarrollados? ¿debemos seguir azotando a Zerat antes de que se entere que nosotros tampoco podemos programar entradas en blogger?.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Hellsing. Colmena alfa. 13

Nave negra. Imagen de Wikihammer40k

La sangre le corría por el rostro goteando sobre la mesa, uniéndose a la de la cabeza cercenada de Acters Klopat.
Sangre, tanta sangre…
Los años pasan ante sus ojos. La alegre infancia en Verulia, la devoción profesada por sus padres hacia sus hijos, la extraña suerte que acompañaba a su familia que les permitía gozar de un nivel de vida superior al de sus vecinos, la sonrisa de su madre cuando jugaba con los pequeños mientras Hellsing practicaba con su padre la lección que había aprendido por la mañana.
Sangre, tanta sangre…
Los sueños de futuro se vieron truncados justo en la adolescencia cuando las Naves Negras surgieron en el firmamento.
Oscuros hombres irrumpieron en su hogar y se los llevaron, arrojando a los hermanos a una celda sin ventanas muy lejos de la luz del sol arrastrando a sus padres sin importarles las lágrimas y los gritos. Jamás volvieron a verlos.
Hellsing no sabía donde estaban, no sabía qué iba a ser de ellos, ni cuanto tiempo estuvieron allí… solo sabía que sentía un miedo cerval hacia los captores de vacías miradas que los alimentaban.
Sangre, tanta sangre…
Un mes, un año, un siglo después los sacaron de allí y vieron el sol de Verulia por última vez. Caminaron por largos pasillos de la fortaleza arbites en una larga hilera de encadenados que asustaban a los pequeños. La mayoría estaban locos de atar, aullaban como animales o siseaban para sí en idiomas desconocidos mientras en sus miradas brillaba el miedo. Pero los que más atemorizaban a Hellsing eran los que estaban en completo silencio, mirándolo todo con ojos atentos, aquellos a los que los hombres de negras armaduras que portaban varas de crepitante energía vigilaban con especial atención.
La luz les acarició a través de enormes ventanales mientras marchaban por el pasillo hacia una nave de transporte que les llevaría a las enormes monstruosidades oscuras que aguardaban entre las estrellas.
Sangre, tanta sangre…
Fue la primera vez que vio sangre derramada con crueldad. En las naves los prisioneros estaban hacinados sobre sus propios desperdicios robándose unos a otros el poco alimento que se les arrojaba y siendo ejecutados por la menor trasgresión hacia el sosiego monástico que reinaba. No importaba que los hombres se matasen, pero al menos debían hacerlo en silencio.
Hellsing cuidó de sus hermanos, intentando apartarlos del caos que les rodeaba, refugiándose en su interior pidiendo ayuda al Emperador para que los ayudase a superar la ordalía en la que estaban inmersos.
Sangre, tanta sangre…
Fue la primera vez que tuvo conciencia que no era como los demás.
Sintió el cambio, el torbellino de pasión que se desataba a su alrededor. El universo le gritaba y a pesar de llevarse las manos a los oídos no podía acallarlo. Todos gritaron a una, incluso sus hermanos, como si sintiesen que bestias acechaban para devorar algo más preciado que sus propios cuerpos a una distancia no mayor que el filo de una sombra.
Muchos se sacaron los ojos y se desgarraron las muñecas con sus propios dientes, otros se golpearon unos a otros o se arrojaron contra las paredes de crudo acero buscando una salida rápida. Hellsing se arrodilló sujetando a sus hermanos y comenzó a rezar con fervor.
Años después sabría que acababa de experimentar su primera entrada en la disformidad.
Aquel día solo sabía que sus hermanos estaban enloqueciendo y que la sangre de mil hombres le manchaba las postradas rodillas mezclándose con su propia orina.
Sangre, tanta sangre…
Habían llegado. Un horrible planeta de acero defendido por un satélite natural erizado de gigantescas armas. La Santa Terra. El palacio de un Emperador que había finalmente escuchado sus plegarias.
Lo siguiente fue muy confuso. Solo recordó con claridad la mujer de pelo blanco y rostro tatuado que le miró con sus hermosos ojos grises desde el trono que ocupaba, la horrible migraña que tuvo después y como ella sonrió con una satisfacción poco usual mientras hacía un gesto con una de sus enguantadas manos. Los hombres negros lo llevaron a una celda privada y jamás volvió a ver a sus hermanos.
Los esperó durante días con infantil esperanza, hasta que se resignó a la cruda realidad.
A través de las paredes oía los gritos de devoción de los peregrinos que llegaban al planeta, cánticos mezclados con dolor mientras se azotaban, tantos y tantos que se aunaban en un solo grito de fervor y aflicción. Imaginó la sangre derramándose de las heridas autoinfligidas y cayendo al sagrado suelo…
Sangre, tanta sangre…
Luego se enteró que sus hermanos habían sido conducidos a la cámara del Astronomicon, un sacrificio para el Dios Emperador y para el mantenimiento del Imperio.
A él lo subieron a otra nave y lo embarcaron. El fervor y la determinación del muchacho lo salvaron de ser canibalizado en aquel holocausto cósmico y su potencial psíquico le otorgó la increíble oportunidad de ser un aprendiz de aquella mujer de pelo blanco que resultó ser una inquisidora.
Así comenzó el camino de Hellsing en la galaxia para gloria del Imperium, un camino investigación y asesinatos, un camino de purga, fuego a través de la historia de la humanidad.

La sangre seguía cayendo sobre la mesa a través de la luz de las llamas disformes, pero Hellsing ni siquiera era consciente. Se estaba ahogando en sus propios recuerdos llenos de amargura.
SANGRE, TANTA SANGRE, DEMASIADA SANGRE…

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Popularidad de personajes secundarios.

Pues sí, nada más terminar la encuesta de protagonistas vamos a hacer otra sobre los pringados personajes secundarios. Hay varios pero vamos a abordar solo los que más han salido... y uno de ellos ni siquiera tiene nombre, así que la cosa es facilica.

Por que si los principales son los que llevan el peso de la trama los secundarios son aquellos que dan sabor a la historia y la convierten en una saga inolvidable. (¡Que se lo digan si no a Terry Pratchett!). Suya es la tarea de dar ese contrapunto tan necesario a los protagonistas, de alejarlos de la heroicidad perpetua y llevarlos de nuevo al mundo por el que estos se han convertido en lo que son.

Así pues os preguntamos qué personaje os parece más interesante y os pedimos que valoreis tanto su perfil como su trama.

¿Quien sabe? Tal vez al más puro estilo norteamericano dicho personaje promocione y acabe con su propio spin off. ;D

A mi me pasó.

Vlad Draco. Aposentos de Hellsing en la Cúspide. Colmena Alfa 09.


Había algo en esa luz. Sueños inconcebibles, promesas imposibles, deseos herméticos que acariciaban su corazón con delicadas garras llenas de crueldad inhumana. Por un momento Draco creyó oir la música de las esferas que vibraba en todas las cosas, pudo oir los impulsos eléctricos en su propio cerebro, las neuronas gritando de pavor ante lo que estaba ocurriendo, los corazones de todos los presentes, sus pensamientos y por debajo de todos ellos, de un modo tan sutil
como el beso del sol en la piel, las almas de todos los habitantes de Valaquia...
Fue solo la décima parte de un instante, la ilusión de un pensamiento imaginario y cuando terminó creyó morir.
Deséame.
La voz le acarició la espina dorsal, subiendo por su médula espinal hasta su cerebro. Una voz de plata líquida que le estremecía con una repugnancia culpablemente placentera.
Agitó la cabeza como si así quisiese despejarse. Los demás miraban la luz ajenos a todo.
Deséame.
La nebulosa Lucífaga apareció ante él. Vio hombres morir a millones en guerras absurdas. Ante sus ojos pasaron victorias pírricas y derrotas sangrantes, un sinsentido de violencia en la que nadie ganaba... Después se vio a sí mismo con el uniforme de Señor de la Guerra. Desembarcaba de una nave que apresuradamente lo traía para responder a la desesperada llamada del Alto Mando de la cruzada. Dirigía los ejércitos, aplastaba sombras de traidores y alienígenas bajo sus botas y finalmente era reconocido como lo que él siempre había sabido que era.
Un sueño bonito, la justa recompensa a su carrera y su valía.
Deséame.
Pero el sueño no terminaba allí. No debía terminar de esta forma. Una victoria en un alejado rincón del Imperio no podía ser su broche final. Los ejércitos le seguirían más allá, emularía al gran Solar Macharius y aumentaría el territorio del Imperio como ningún otro lo había conseguido hasta entonces. Miles de sistemas se arrodillarían a sus pies y decenas de mundos adoptarían su nombre. Pacificaría la galaxia entera con sangre, acero y láser y haría de esta un lugar seguro para el hombre.
Deséame.
¿Acaso no era la galaxia un lugar horrible? ¿No sustentaban los Altos Señores de Terra un inconmensurable poder para proteger a sus súbditos? ¿Acaso ellos mismos no permitían que campasen a sus anchas xenos y herejes con el mero objetivo de mantener su posición entre la población atemorizada?
Draco purgaría a galaxia de esa escoria y después exigiría la dimisión de todos aquellos que querían mantener al pueblo en la ignorancia.
Deséame.
Ellos se negarían. No abandonarían sus puestos. Tendría que liberar Terra por la fuerza.
Vio sus flotas converger sobre el sistema, acabando una tras otra con las líneas de defensa del Segmentum Solar, hasta que aquellos hinchados sapos viesen sus naves orbitar sobre la Santa Terra en tal número que oscureciesen el sol.
Deséame.
Pero había algo más... La edad oscura no terminaría hasta que barriese hasta el último símbolo del opresivo orden. Caminaría por el palacio de Terra. Subiría por la escalinata de los héroes, alabando los estandartes de los allí recordados, pues su valor no era menos meritorio por servir un ideal erróneo. Llegaría al centro mismo del palacio y allí clavaría su espada en el mismo corazón del corrupto cadáver que anclaba a la Humanidad en una eternidad de oscuridad y estancamiento. Después apartaría los restos y se sentaría en el mismísimo Trono Dorado.
DESÉAME...

domingo, 12 de septiembre de 2010

¡Resultados de la segunda encuesta de popularidad!

Antes de valorar otros aspectos gratificarnos sobre el número de votaciones, ya que en esta participaron un 33% más de lectores que en la primera. ¡Yuju!
Como siempre muchísimas gracias a todos los votasteis. Sin vosotros esto no tendría ningún interes. Intentaremos mejorar con vuestras opiniones.

-La medalla de oro con 9 votos es para ¡¡Zenzei Muzazhi!! Estábamos plenamente convencidos de que conseguiría podio, pero tanta popularidad nos ha sorprendido. Curiosamente el personaje que menos relatos tiene escritos... esto puede indicar que hemos conseguido crear un personaje atrayente y carismático o que contra más escribimos más la cagamos... ;D

-La medalla de plata con 8 votos es para Imbra, la operaria del manufactorum. Una mujer normal envuelta en una situación opresiva que jamás deseó y que además maneja enormes máquinas de carga nos pareció una gran idea, y por lo que parece también a nuestros lectores. Nos enorgullece que la idea sea totalmente nuestra y a nadie se le ocurriese antes.

Ejem, ejem...


-La medalla de bronce con 7 votos es para el vendedor Bruce de G-Mart, otro personaje que debemos confesar está inspirado en cierto personaje mítico. Las extrañas situaciones que se están desarrollando en colmena Beta prometen hacerselo pasar muy mal pero también despiertan el interes de nuestros lectores.

-En un empate con 5 votos el inquisidor Hellsing y el tecnosacerdote Genosium han rozado el podium pero no han podido subir. ¡Más suerte la próxima vez!

-Y de forma similar a la primera encuesta en la zona baja de la tabla el resto de personajes se han quedado descolgados. Droks y Vlad empatan con 3 ptos y Ciro y la interrogadora Atlua con 2 ptos.

Tal vez por que en el caso de Ciro y Droks sus historias están todavía poco desarrolladas y quizá por que Atlua y Vlad giran demasiado en relación al inquisidor Hellsing.
Vosotros lo sabeis, ¡dádnos vuestra opinión por fi por fi!

viernes, 10 de septiembre de 2010

Vlad Draco. Aposentos de Hellsing en la Cúspide. Colmena Alfa 08.

Vlad sujetó a su esposa cuando se disponía a abrir la puerta. Durante la carrera hacia los aposentos del inquisidor varios guardias se habían unido a ellos, alertados por Eygor y su comunicador.
La arrastró entre protestas hacia los uniformados soldados y después sacando una pequeña pistola láser se colocó a un lado de la puerta. Su mutilado asistente le imitó desde el otro. Draco no pudo evitar sonreir maravillado por la familiaridad con que ambos lo habían hecho. La vida fuera de las trincheras no los había ablandado tanto como creía.
Eygor le guiñó un ojo.
-Lo siento señor, olvidé traer el lanzallamas.- bromeó el veterano mientras lanzaba una significativa mirada a la pequeña pistola que empuñaba.
Antes de que pudiese replicar se oyó alarido dentro de la sala.
Golpearon el mecanismo de apertura y entraron en tromba.
La situación era increíblemente confusa. Una extraña luz salía de un objeto irreconocible en las viejas manos del viejo inquisidor. Borboteaba con un color que no tenía cabida en este universo y que evolucionaba con cada latido en una escala cromática alienígena e imposible de describir. Un olor similar asaltó sus fosas nasales, dulzón hasta límites imposibles y abrasador como el corazón de una estrella, deliciosamente putrefacto y fascinantemente amargo.
Las pistolas cayeron de unas manos que repentinamente habían perdido su fuerza.
Hellsing les miró. De sus ojos caían lágrimas de sangre.
Lucca, el enorme guardaespaldas se giró hacia ellos con su pistola bolter encañonándoles, pero la bocacha del arma temblaba horriblemente. Tenía la cara cubierta de sangre y los miraba con ojos ahogados en un dolor inconmensurable.
De repente la luz pulsó con más fuerza y la sombras de las esquinas de la habitación comenzaron a cambiar, como si a través de los ángulos de la habitación formas ajenas a este mundo pugnasen por forzar sus límites y entrar en él.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Vlad Draco. Aposentos de Draco en la Cúspide. Colmena Alfa 07.

Se llevó la copa a los labios. La sostuvo unos instantes ante su rostro y después la devolvió sin haber probado el licor.
Sus ojos recorrieron a toda prisa los informes que había recibido intentando encontrar algún sentido a todo lo que se le presentaba en ellos.
Eygor, en una mesa auxiliar a un lado de su gran escritorio desmontaba y montaba la pistola láser con obsesión, centrado totalmente en la tarea. Por un momento pensó en ordenarle que dejase de hacerlo pues incluso los ligeros sonidos le molestaban pero se lo pensó mejor en cuanto miró a la tercera persona presente. Voidova descansaba en un lujosísimo sillón frente a él.
Sabía que ella había sobrevivido solo gracias a su mutilado asistente y por ello le estaría eternamente agradecido. Si tenía que soportar una molesta manía de veterano lo haría sin rechistar.
-La reunión está programada para dentro de unos minutos.-anunció su esposa consultando una pantalla de datos de su escritorio.
Eygor terminó de montar por enésima vez su arma y la guardó en su cartuchera poniéndose en pie.
Vlad no hizo mención de levantarse. Dejó todos los documentos sobre la mesa y puso las manos sobre ellos. Al levantar el brazo izquierdo una de las heridas del combate le hizo maldecir.
-Solo se que la mayoría de los atacantes eran ultramundanos de una decena de planetas del subsector. Estoy intentando sacar algo de los pocos valakos que nos atacaron pero parecen malditos fantasmas... gente normal que de repente decidieron asaltar la recepción... ¿¡Qué ocurre!?
Voidova lo miraba sin comprender, hasta que sintió el sabor metálico en los labios.
Se llevó las puntas de sus largos dedos a la exquisita nariz y los retiró manchados de sangre.
Los dos hombres se precipitaron hacia ella, pero los detuvo con un gesto que lanzó pequeñas gotitas de color rubí sobre el escritorio.
-Alguien está utilizando enormes fuerzas psíquicas muy cerca. En el propio palacio. No veía algo tan grande desde Efrak.
-¿Algún astrópata?-preguntó Eygor con la mano apoyada de nuevo sobre la cartuchera de la pistola láser.
Ella negó con la cabeza mientras se ponía en pie y corría a la puerta.
-Es el inquisidor. Ha mirado la disformidad... y algo le está devolviendo la mirada.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Una pijadica para el blog.

Pues nada, solo queríamos llamar la atención sobre la nueva chorradica que hemos puesto en el blog, un sencillo sistema para que cada vez que se cargue una página ponga una frase relacionada con el mundo de Warhammer 40k.

Un ratejo largo que nos pegamos para ponerlo, nuestros htmlconocimientos están un poco oxidados (por no decir que son nulos) y el campeonato de beber cerveza cada vez que nos saltaba un error no ayudaba para nada...

Bien, pues dos cosicas para terminar:
-Si a alguien le interesa ponerlo en su blog, que nos mande un mail y os pasamos el código, que aunque sea una tontada de código es un horror teclear las frases una tras otra...
-Son frases sacadas de trasfondo oficial, codex y creo que algún libro, no nos hacemos responsables de lo que salga, ni hacemos apología de comportamientos belicistas. La única violencia que defendemos es la de miniaturas luchando en apocalípticos campos de batalla donde no son derribadas por proyectiles, sino por dados rodantes torpemente lanzados mientras las latas de refresco aterrizan entre ellas como cápsulas de desembarco y los cielos se oscurecen por las migajas de los ganchitos devorados insaciablemente...

viernes, 3 de septiembre de 2010

Lord Ciro Berderkat. Cúspide. Colmena Beta. 05

-La situación es más dificil de lo esperado, padre, no se qué hacer.
Eso es lo que debería haber dicho, lo que estaba preparado para decir, pero en cuanto la holoimagen de Augustus Berdekat se proyectó ante él y sus duros ojos cargados de decepción y reproches se posaron en él toda vista de verdad se diluyó de por el miedo.
-Tengo poco tiempo Ciro, ¿qué quieres decirme?.
Ciro carraspeó antes de hablar, en ese momento se sentía mucho menos seguro que hacía unos instantes.
-Todo perfecto padre, eh... quería felicitarte por tu previsión.
La mirada de su padre se hizo más dura.
-Leo los informes corporativos cada noche y sigo en tiempo real los índices bursátiles de colmena Beta, Ciro, no necesito que me des tu aprobación.
Volvió a carraspear.
-Lo lamento padre.
-Olvídalo, ¿cómo va esa pequeña epidemia de los niveles más bajos?
-Hemos tenido que ampliar el perímetro tres niveles más de lo previsto. Hemos cortado todas las comunicaciones. Todavía nadie se pregunta nada, pero pronto alguién lo hará, y por si fuese poco los arbites encuentran casos aislados en cinco niveles por encima de la línea de cuarentena.
Eso debería haber dicho, pero de nuevo su inseguridad lo conminó a mentir.
-Está controlada padre. Tus planes la atajaron perfectamente.
-Entonces si no deseas nada más...
Ciro deseaba que el rostro de su padre desapareciese en los circuitos de la máquina, pero necesitaba saber una última cosa.
-Padre, ¿cuando vais a regresar?
Alguien pasó una tabla de datos al alto señor, su hijo solo vio una mano fantasmagórica portando el pequeño panel. Los ojos de Augustus abandonaron el rostro de Ciro y se posaron en el objeto.
Impartió varias órdenes con sonido mudo y volvió a enfocar la atención en su vástago.
-Ya sabes lo ocurrido en la llegada del inquisidor. Nuestra presencia aquí se alargará más de lo esperado. Quiero hacerme una idea de como es el viejo antes de que nos visite y además me satisface ver la expresión de ese bastardo de Draco cada vez que me ve en su colmena. Ahora te dejo Ciro, asuntos importantes me reclaman.
Y sin más palabras la imagen se apagó.
El joven Berdekat inspiró profundamente, como si no hubiese podido respirar durante aquella breve conversación.

jueves, 2 de septiembre de 2010

¡Segundo concurso de personalidad!

Después del resacón de ayer volvemos a preguntaros cual es vuestro personaje preferido. No es por que hoy no apetezca escribir nada, que va, sino por que valoramos vuestra opinión por encima de todo.
Ya sabeis como funciona, a la derecha la encuesta, podeis votar más de uno y si en comentarios matizais la opinión pues mejor, que así vemos lo que hacemos bien y mal.


Ahora os dejamos con las sabias palabras de nuestro invitado estrella:
Yo voto por Bruce.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

¡Pasé a finales!

Ya sabeis, clickad para que se ponga grandecico, ¿qué os voy a contar que no sepais?

Pues sí, acabamos de enterarnos que nuestro relato se ha metido en las finales del II concurso de relato fantástico Dado de Dragón. Los relatos son de gran calidad, y ya estar aquí nos honra. También nos han informado que se realizará un nuevo libro con la recopilación de estos 10 finalistas. Os avisaremos.

¡Y además hoy hemos batido todos los records de visitas de nuestro blog!.

martes, 31 de agosto de 2010

Hellsing. Colmena alfa. 12



Una amplia avenida se materializó alrededor del inquisidor, mientras cientos de personas surgidas de la nada deambulaban por sus aceras.
Él comenzó a caminar a su vez con pasos élasticos pues en el mundo de la mente aun era joven y fuerte.
Observaba los desconocidos edificios, las señales luminosas, los borrosos rostros de la gente que parecía velada por las sombras.
Había participado en cinco rituales como este con anterioridad y todos los lugares eran diferentes. Él tenía la teoría de que en el trauma de la muerte cada uno se refugiaba en lugares que habían significado algo.
Había un hombre caminando en dirección contraria. Su rostro, el único perfectamente visible en aquel mar de caras grisáceas era el de la cabeza que el cuerpo de Hellsing sostenía entre sus manos.
-Acters Klopat.- saludó deteniéndose a varios pasos.
-Inquisidor.- aquello siempre le llamaba la atención, ni Klopat ni los anteriores participantes en aquel ritual jamás habían conocido al joven Hellsing, sin embargo los connatos de personalidad eran capaces de reconocerle.
-Acters, ¿sabes por qué estoy aquí?
El hombre miró alrededor. Había comenzado a llover.
-Aquí fue donde me reclutó. No usted personalmente. Fue la chica, la que es tan guapa como fría.-suspiró- supe que la vida cambiaba, viajaría entre las estrellas, destruiría los enemigos del Imperio.
-Quiero saber por qué lo hicisteis.
-El futuro se presentaba brillante ante mí y durante años fui feliz. Vi nuevas tierras, maravillas que jamás imaginé, y las mujeres... ya sabe, en muchos planetas se vuelven locas por los ultramundanos...
-Acters.
El aludido lo miró fijamente. La lluvia arreciaba parecía confuso, como si por primera vez viese lo que le rodeaba pese a estar hablando de ello.
-No se que hago aquí. Íbamos a un planeta recien colonizado. Recuerdo algo del informe... algo divertido... decía que había muchas más mujeres que hombres. Nos lo pasamos muy bien al llegar, ya me entiende.
-¿Qué pasó en Valaquia?
Pero ahora su antiguo seguidor estaba tatareando una estúpida canción infantil mirando al cielo.
Estaba demasiado confundido para ser útil. La muerte neuronal lo había vuelto inservible.
Hellsing miró a su alrededor. Ya no había sombras caminando a su alrededor. La lluvia se detuvo y se evaporó en un instante como si no hubiese estado allí. La siniestra niebla del olvido avanzaba por el boulevard devorando los frágiles recuerdos de aquel despojo.
Dio media vuelta para marcharse.
-¡Espere inquisidor!- le llamó el hombre de repente sorprendentemente lúcido.-debo decirle algo importante.
Lo miró. Con un par de pasos recorrió la distancia que le separaba y lo sujetó con fuerza.
-Quédese conmigo. Tengo miedo. La niebla se acerca.
Hellsing intentó soltarse sin éxito.
-¡No quiero estar solo!
-Dime algo y te ayudaré.-mintió el viejo.
Aquel hombre estaba realmente atemorizado.
-Este planeta está perdido inquisidor. Sombras oscuras acechan su agonía para devorar el cadaver. Peligros inmemoriales se esconden aquí y cuando alguno prevalezca la condenación caerá...
Terminó la frase con un aullido desquiciado. La niebla trepaba ahora por sus piernas, Hellsing utilizó todas su fuerzas para soltarse y retroceder mientras lo que había sido Acters Klopat era engullido por la nada.
Cruzó el abismo de oscuridad en un parpadeo, fijándose en la luz que brillaba en la lejanía, alumbrando la inmensa negrura surgiendo a través de su cuerpo físico como un faro. El Astronomicón, el ejército de psíquicos condenados en la lejanísima Terra era la luz que le permitía volver de nuevo.
Por fin, tras apenas unos instantes tras haberlos cerrados el anciano abrió los ojos.

Lucca lo miraba exactamente en la misma postura.
Hellsing negó con la cabeza ante la pregunta no pronunciada.
-Se había perdido demasiado. Solo habló sobre horribles peligros sin nombre que nos van a engullir a todos en este planeta...- una mueca terrible que pretendía ser una sonrisa asomó por su cara-¡Je! ¡Como si hubiese uno solo que no estuviese amenazado!
En ese instante la cabeza de Acters abrió la boca y su mirada se tornó terrorífica brillando con un fuego arcano.
-Lamento no haber sido de ayuda inquisidor.-la voz era horrible, desgarrada por mil agonías, suplicando por una destrucción completa. Pero fueron sus últimas palabras las que horrorizaron a Hellsing.
-Orangal le envía saludos.
Y con este tétrico mensaje la cabeza ardió entre las temblorosas manos del viejo inquisidor, dejando helado de dolor su corazón.

lunes, 30 de agosto de 2010

Hellsing. Colmena alfa. 11


De nuevo el anciano colocó las yemas de los dedos en las sienes de la cabeza cercenada. Cerró lo ojos y volvió a concentrarse en su interior.
Al principio solo había negrura. Una vasta inmensidad de oscuridad capaz de evaporar su arrojo. Después, conforme se adentraba más y más en ella hubo sonidos. Parecía el latir de su corazón golpeteando el pecho. Se concentró en el sonido. Cada bombeo hacía que su cuerpo vibrase, meciéndole más y más en la oscuridad.
Lo que estaba intentando era dificil incluso para un psíquico como él. Normalmente toda una curia debía reunirse para intentarlo, sin embargo ahora ni Atlua ni Sonner podían ayudarle. A su favor tenía que el cadaver estaba fresco, el cráneo intacto y gracias a la habilidad de Lucca la muerte había sido tan limpia y rápida así que el cerebro había sufrido un mínimo trauma. Gracias a esto Hellsingo confiaba en poder conseguirlo.
El sonido se convirtió en luz. Cada latido brillaba en la oscuridad como fuegos artificiales, el anciano sintió que el puente empezaba a tenderse.
Hellsing por fin notó que no estaba solo en la negrura. Tendiendo la mano a través del inimaginable vacío sujetó la que se le tendía y tirando con todas sus fuerzas la acercó a la luz de su corazón, la luz con la que el Emperador alumbraba la galaxia.
Algunos inquisidores afirmaban que aquel ritual celosamente guardado por la orden permitía soltar temporalmente el alma del muerto de más allá del velo. Otros, como el propio Hellsing, sostenían que simplemente suministraba energía al cerebro muerto dotándole de una parodia de vida, permitiendo acceder a sus recuerdos y a una leve reminiscencia de personalidad, como un tecnoadepto obteniendo viejos registros de una máquina pensante.

La puerta se abrió. Un umbral de penumbras en la oscuridad.
Hellsing no dudó un instante. Lo cruzó.

viernes, 27 de agosto de 2010

Hellsing. Colmena alfa. 10

Los nudosos dedos tamborilearon sobre la superficie de la holopantalla ubicada en la mesa. Más y más datos pasaron ante sus ojos mientras los hacía a un lado con los movimientos de sus decrépitas manos. Informes y más informes. De la FDP, de la escolta de colmena Beta, de algunos servidores lexicomecánicos presentes en la horrible masacre del día anterior...
Ninguno le interesaba.
Solo había demostrado interés en el parco informe que le habían trasmitido Sonner y Atlua. Era muy escueto y principalmente hablaba de la dama Voidova y su actuación psíquica.
A pesar de los esfuerzos del Apotecarium donde estaban internos era loable que hubiesen tenido fuerzas para realizar el documento tan rápido. Tal urgencia le decía mucho más al viejo inquisidor que lo meramente expresado por palabras. Estaba orgulloso de ellos, y sabía que algún día ambos serían grandes inquisidores por derecho propio.

Hellsing consultó la hora. Aun quedaba un rato para la reunión con el Alto Señor. Por un instante fantaseó con la idea de echar una cabezada, pero le faltaba un informe, el más importante de todos. El que estaba a punto de llegar.
Como si le hubiesen dado la orden de entrar la puerta se abrió automáticamente revelando una enorme forma en el umbral del espartano habitáculo.
-Inquisidor-
Hellsing saludó con un movimiento de cabeza la llegada de su guardaespaldas.
Nada en su aspecto delataba que había luchado a muerte el día anterior. Incluso llevaba una vestimenta similar. Solo una sutura en la mandíbula daba una pista sobre lo ocurrido.
La mano izquierda reposaba sobre la empuñadura de su mandoble pero lo que llamó su atención fue que la extremidad metálica que sujetaba una pequeña caja contra el cuerpo.
-¿Qué has descubierto?-inquirió el viejo ansioso.
El guardaespaldas dejó la caja en el suelo y la abrió sin ceremonias.
-Pensé que quería ver esto.
La mano de acero sacó un grotesco objeto.
Gotas de sangre cayeron sobre la holopantalla.
Dos blanquecinos ojos muertos observaron al inquisidor.
El viejo mantuvo la mirada; en su vida había visto cosas mucho peores que una cabeza cercenada.
Tocó con la punta de un dedo una gota de sangre derramada.
-Lo hiciste sin activar la carga de tu espada.
Lucca asintió.
-Recordé que la energía inutiliza las sinapsis al decapitar.
Una seca carcajada brotó de los arrugados labios del inquisidor. La crueldad impregnaba aquel sonido.
Puso los dedos sobre las sienes del macabro trofeo y comenzó a concentrarse.
-Antes de eso inquisidor le convendría saber una cosa.
Hellsing soltó la cabeza fastidiado por la interrupción.
-¡¿Qué?!
-Ya se por qué no hemos podido contactar con el grupo de infiltración enviado hace meses desde el aterrizaje.
Hellsing volvió a mirar la cabeza. Lo que estaba adivinando en ese momento era inconcebible.
-Se llamaba Acters Klopat. Era uno de ellos.

martes, 24 de agosto de 2010

Bruce. Habitáculos de vivienda. Colmena Beta 06

Decidísteis que nuestro vendedor favorito se encontrase con el terror de las ciudades colmena, un adeptus arbites. ¡Pobre Bruce!, ¿es que nadie tiene un poquito de compasión por el mal trago que acaba de pasar? En fin, aquí tenéis lo que ocurre.




-¡Oh mierda!-maldijo Bruce al contemplar su reflejo en el visor del casco de un arbites. Por un instante estuvo a punto de cerrar la puerta, pero un vistazo a la mortífera escopeta que el adepto llevaba en sus manos enguantadas lo disuadió rápidamente.
Intentó atusarse con poco éxito, ni siquiera se había quitado la camiseta de dormir.
El arbites llevaba su característico uniforme negro, un blindaje ligero tras el que podría haber un hombre o una mujer, era dificil saberlo, y varias armas aparte de la monstruosidad de metal oscuro que se alzaba para apuntarle.
El vendedor dio un paso atrás con las manos levantadas y el miedo pintado en la cara.
-¡Ey!, le juro que les estaba llamando...
-¿Hay algún enfermo en su domicilio?
La voz era totalmente inexpresiva. Ni femenina ni masculina, neutra, la voz que tendría la justicia si decidiese hablar.
Bruce apenas pudo negar con la cabeza sin dejar de mirar las dos bocachas negras del arma.
El arbites bajó la escopeta.
-¿Vive solo?
Asintió.
-El Emperador provee.
Y con esto el encargado del orden dio media vuelta y se dirigió a la puerta del cubículo de al lado. Bruce se asomó y vio varios vecinos mirando también asustados desde el umbral de sus puertas. Varios arbites llamaban a las puertas y extendían la perplejidad por todo el bloque.
Armándose de valor Bruce interrumpió al adepto antes de que llamase a otra puerta.
-Disculpe.
Este se giró otra vez y por un instante la escopeta volvió a apuntarle.
-Verá, llevo toda la mañana intentándo llamarles, ayer en mi trabajo...
Un estampido resonó por todo el pasillo. Todos los cuchicheos callaron de repente. El horrible ruido volvió a oirse mientras los hombres de negras armaduras corrían hacia su fuente. Antes de que llegasen uno de ellos surgió de un habitáculo, la escopeta humeante. Si había alguna expresión tras su casco no podía leerse.
Otro arbites cerró la puerta y empezó a sellarla con un pequeño soplete de fusión.
Los vecinos estaban atónitos. Muchos conocían a la pareja de ancianos que habitaba en el habitáculo.
Un par de guardias cargaron de forma expresiva sus armas con sendos chasquidos.
-Sigan con su rutina.
Y con esto siguieron llamando a las puertas.
Bruce sabiamente decidió que no era el mejor momento para decir nada de lo ocurrido la noche anterior.

viernes, 20 de agosto de 2010

Lord Ciro Berderkat. Cúspide. Colmena Beta. 04


La maravillosa voz se coló en su mundo de ensueño.
-¿Se encuentra bien señor Berdekat?
La pregunta le devolvió a la realidad. Se encontró sentado en el confortable sillón de la consulta sin ninguna noción de cómo había llegado. Tal vez se había excedido con la droga...
-Estoy bien, estoy bien, doctora.-contestó él con la voz pastosa.
Ciertamente lo estaba, el mero hecho de tenerla cerca ejercía un efecto tranquilizador.
-No lo parece señor Berdekat.
Ciro clavó su mirada en los azules ojos de ella. Sin embargo la terapeuta no rehuyó el conflicto. Se la sostuvo largo rato sin temor hasta que el propio noble bajó la vista al suelo. Solo su padre lo había conseguido hasta ese momento.
-Es por la responsabilidad. El Alto Señor me ha dejado encargado de casi todo y apenas puedo afrontarlo. Le supliqué que me llevara a mí, que mi hermano llevaría mucho mejor el rumbo de la colmena pero no me escuchó.
-Su padre confía en usted señor Berdekat. No creo que sea consciente de ello. No hace mucho me dijo que su padre le despreciaba y sin embargo le ha dejado la gestión de toda colmena Beta.
Ciro bufó despreciativo.
-El viejo dejó las cosas bien atadas antes de irse, cada una de mis decisiones las ha tomado él, cada palabra que pronuncio en las reuniones me las dictó él, cada contrato comercial que apalabro está a la espera de su firma.-volvió a bufar, por un instante pareció que iba a escupir sobre la alfombra, pero después vió la mirada desaprobación en aquellos gélidos ojos azules y enrojeció de verguenza.-¿Sabe cuales fueron sus palabras de despedida?
La terapeuta negó con la cabeza.
-Haz todo lo que te he dicho y no la jodas. Justo antes de subir en el tranporte.
Hubo un largo silencio. Ciro pareció a punto de decir algo varias veces pero optó por permanecer en silencio.
Ella lo rompió al final cuando fue patente que no seguiría hablando.
-No puede ganarse su confianza en un día. Pronto volverá el Alto Señor y seguro que se siente orgulloso de su trabajo. A todos hemos celebrado que el aterrizaje del delegado de la Santa Terra ocurriese sin complicaciones.
Ciro sonrió con una mueca torcida. Sabía que tenía que mantener la boca cerrada pero nunca había sido capaz de mantener la lengua controlada.
-No se crea todo lo que cuentan las noticias, doctora.
La aludida lo miró extrañada. Él empalideció al darse cuenta de lo que había dicho. Lo ocurrido en la recepción solo lo sabían el propio Ciro y los presidentes de las más grandes corporaciones empresariales de colmena Beta. Era tan confidencial que su difusión estaba penada con pena capital. Se acurrucó en el fondo del sillón.
-¿Qué ha querido decir?- le preguntó ella.
Él se negó a contestar, mirando hóscamente al suelo.
-Señor Berdekat,- la voz de la mujer estaba cargada de una dolorosa decepción- pensé que estábamos haciendo progresos en nuestra relación. La primera regla de la psicoclínica Tranquilitae es la estricta confidencialidad con nuestros pacientes. Me duele que no confie en mí lo suficiente. Me temo que no podré ayudarle si no lo hace.
Ciro levantó la mirada aturdido pero no dijo nada, aquellas drogas le estaban pasando factura demasiado rápido.
-Muy bien,- ella se levantó, su mirada más gélida que el pictograma del hemisferio nocturno y helado que adornaba la sala.- hemos acabado. En vista de los parcos progresos que realizamos juntos si desea seguir acudiendo a nuestra clínica le atenderá un compañero.
Él se levantó horrorizado. La idea de no volver a ver a aquella mujer era lo más terrible que su embotada mente pudiese imaginar. Jamás en toda su vida había sufrido un pánico similar.
-¡NO!, ¡no por favor!. Quiero seguir con usted. Se lo contaré todo... Confio plénamente y se lo demostraré...
Y con apresuradas palabras comenzó a contar todo lo que sabía.
La impresionante sonrisa de ella acentuándose poco a poco alivió todas sus dudas y temores.

jueves, 19 de agosto de 2010

Hoy es uno de esos días...

... llevábamos idea de continuar con Ciro, pero no ha podido ser.

Así que os recordamos las más sabias palabras que hemos encontrado para afrontar momentos chungos:

martes, 17 de agosto de 2010

Lord Ciro Berderkat. Cúspide. Colmena Beta. 03

Los ojos de Ciro se contemplaron a sí mismos, devolviéndose la mirada a través del espejo. El lujoso aseo de la psicoclínica Tranquilitae le ofrecía la intimidad suficiente para serenarse. Le gustaba la penumbra, la tranquila soledad y el escuchar a escondidas las voces de los que pasaban por el pasillo sin saber que él estaba allí.
Un escalofrío le recorrió la espalda. Una voz femenina. ¿Sería ella?. Solo de pensarlo se estremeció irracionalmente. La necesidad que tenía de estar con aquella mujer que tanto poder tenía sobre él le llenaba de ansiedad estremeciendo su cuerpo.
La voz pasó. No lo era.
El pequeño de los Berdekat suspiró. Volvió a buscar su mirada en el espejo. Si hubiese sido una persona más dada a la introspección probablemente se hubiese preguntado como era que él, el hijo del hombre más poderoso de colmena Beta, que tenía todo cuanto se le antojaba se comportaba como un adolescente ante una vulgar plebeya. Probablemente habría llegado a la conclusión de que no la deseaba como a tantas otras, ya que ella no se dejaba enredar en su juego de poder e influencias, sino que veía al auténtico Ciro más allá de su apellido.
Pero no era una persona instrospectiva. Nunca en toda su vida había necesitado pensar. Era una de las peculiaridades de la vida en lo más alto de la Cúspide.
Sus dedos recorrieron el mentón. Valoró la idea de someterse a otra cirugía para darle un diseño más clásico. Ella había alabado el nuevo diseño de su nariz y aquello le había alegrado el día.
Ahora estaba nervioso, no había podido hacer nada por embellecerse ya que su padre había delegado en él todas las reuniones corporativas durante su ausencia y ni siquiera había podido vestir ropajes adecuados ya que los mejores sastres los habían acompañado a colmena Alfa para esa ridícula recepción. Sus dedos temblorosos abrieron la chaqueta y sacó un pequeño bote de color ambar. Lo descorchó con más prisa de la necesaria y varias capsulas cayeron al suelo. Tomó un par y las tragó con avidez. En cuanto tocaron su lengua sintió la tan ansiada descarga de bienestar inundando su cuerpo.
¡A veces era tan dura la vida en la cumbre!.

lunes, 16 de agosto de 2010

Nueva encuesta. Bruce.




Hacía tiempo que no hacíamos una encuesta, y tachán tachán ahí va esta, ¡la interactividad al poder!
Puede parecer un poco tonto, pero muchas veces las mejores aventuras han empezado al abrir una puerta. ¿No pasa algo así en la novela esa de los enanitos que no paran de caminar para deshacerse de una bisutería horrenda en nosecual volcán?

¿Quien estará al otro lado de la puerta del habitáculo de Bruce?
Vosotros teneis la respuesta. (Como siempre en la columna lateral).

sábado, 14 de agosto de 2010

Bruce. Habitáculos de vivienda. Colmena Beta 05



Bruce estaba en uno de los locales de ocio para adultos de la zona alta hablando con una preciosidad rubia que parecía muy interesada en él y precisamente le estaba comentando que tenía un habitáculo muy cerca por si quería tomar algo en un sitio más íntimo. De repente Hecter le tironeaba del brazo y pronunciaba su nombre con insistencia. Bruce no quería hacerle caso, ¿no veía lo ocupado que estaba? Sin embargo él insistía más y más y la preciosidad pareció diluirse en las sombras…

…un ruido insidioso se coló en el placido mundo de los sueños.

El vendedor abrió los ojos a la luz del amanecer artificial. El despertador pitaba con fuerza. Estiró un brazo para apagarlo y volvió a cerrar los ojos. Pero ese momento de lucidez le traicionó y la realidad le golpeó como un puñetazo. Recordó la horrible escena que había ocurrido en el ágora la noche anterior y el mundo a oscuras tras sus propios párpados ya no le pareció tan acogedor.

Saltó de la cama, incapaz de creerlo, pero al menos consciente del shock en que se había visto inmerso ayer. ¿Cómo había podido dejar los cadáveres tirados en el ágora? Ahora mismo los servidores de limpieza estarían… No quiso pensar en el resultado.

Tendría que haber llamado a los Arbites. Tal vez aún no fuese tan tarde…

Asió con fuerza el comunicador y marcó la clave de las fuerzas del orden. Un pitido largo fue la única respuesta. Un mensaje iluminó la pantalla. Todas las líneas estaban ocupadas recomendaban permanecer a la espera.

Desconectó el aparato con una maldición.

Necesitaba claridad, no estaba pensando bien. En la cocina quedaba un poco de cafeína del día anterior. Se la sirvió en una taza que le había regalado una antigua pareja. ¿Martha o Ilena? Negó con la cabeza, no lo recordaba.

La cafeína estaba ya oxidada pero no tenía ánimos para preparar otra. Bajo la barra estaba la solución. Una botella de amasec.

Alegró la cafeína con un buen chorro del potente licor y se bebió la mitad de un trago. ¡Eso era!, ahora el mundo comenzaba a tener sentido.

Intentó llamar de nuevo, pero obtuvo el mismo resultado. ¿Qué demonios pasaba con los Arbites? ¿Sería más serio lo de las zonas bajas de lo que había pensado?

El color del café le recordó el pelo de una mujer mediodestrozada que se movía hacia él en la oscuridad.

Terminó la cafeina de golpe cerrando los ojos. Intentó pensar en otra cosa. ¿Qué le diría a Hecter y las chicas por no aparecer? ¿Elga se habría ofendido?

Sus tribulaciones se borraron de golpe cuando alguien llamó a la puerta. Algo mareado se levantó con alguna dificultad y se dirigió a abrir.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Nuevo concurso de relatos.

¡Buh!


Ya sabemos que necesitabais vuestra ración de hoy de la magna epopeya en la que estamos inmersos pero también queremos compartir con vosotros un nuevo concurso de relatos que hemos descubierto surfeando por la red. De nuevo avisamos para una segunda edición ¿casualidad, serendipia? o tal vez como diría Zenzei Muzazhi "¡Kozaz ke zenciyamente pazan!"

En este caso no nos presentamos a la anterior edición así que no podemos contaros que tal la experiencia, pero si resañaros que la temática se aleja un poquito de la fantasía para internarse en su querido hermano el horror.

Amantes de Lovecraft (siempre nos hizo gracia la traducción de su apellido) adelante con lo importante:

II Certamen de relatos de terror Editorial Círculo Rojo

La editorial Círculo Rojo convoca la segunda edición de este concurso que el pasado año derivó en la publicación de una obra titulada “Déjame Salir. Antología de relatos de terror”, que ha sido un éxito de ventas a través de Internet. Estas son las bases:

1.El concurso está abierto a todos los autores de habla hispana.

2.Los trabajos que se presenten deberán ser originales e inéditos (no publicados en ningún medio escrito ni digital), no lesionar derechos de otros autores o terceros, no existiendo litigios ni compromisos en vigor que condicionen la plena disponibilidad de la obra.

3.Cada autor sólo podrá participar con un relato. Los relatos deben tener una extensión de entre 3000 y 25000 caracteres en letra Times New Román tamaño 11-12 y espaciado normal. Es conveniente que los relatos aparezcan encabezados por un título. Los textos serán remitidos por correo electrónico a info@editorialcirculorojo.comen un documento word. Además, el autor deberá incluir otro documento word con sus datos personales, teléfono, curriculum literario y email, a modo de plica.

4.La fecha máxima para la recepción de los relatos es el 15 de septiembre de 2010.

5.El fallo del jurado se efectuará antes del 30 de septiembre de 2010, dando a conocer el veredicto a los autores de manera individual.

6.Serán elegidos un mínimo de 8 y un máximo de 25 relatos que formarán parte de una antología que se editará en formato papel y ebook con una tirada de 200 ejemplares y se venderá a través de algunas librerías nacionales y páginas web. Los relatos publicados seguirán siendo propiedad de sus autores, que podrán utilizarlos libremente.

7.Los autores ceden los derechos económicos para la explotación del libro hasta una venta de 200 ejemplares. Si la venta superase esa cantidad y la antología se reeditase, cada autor recibirá un 2% del PVP en concepto de regalía, de forma anual. Si se efectuase una segunda edición, se comunicaría a los autores.

8.Cada autor finalista cuyo relato se incluya dentro de la antología, recibirá un ejemplar en formato papel del libro, sin ningún coste adicional.

9.Habrá 3 premios para los 3 mejores relatos en cada una de las siguientes categorías: Mejor relato de terror, relato más original y mejor relato joven (participantes entre 16 y 25 años). Cada uno de esos 3 ganadores recibirá un lote de libros

10.Los originales recibidos no serán devueltos a sus autores, quienes aceptan de antemano la posibilidad de que su relato pueda ser publicado en la citada obra.

11.Cualquier asunto no contemplado en estas bases será decidido de forma inapelable por los miembros del jurado (compuesto por un comité de lectura elegido por la editorial) y la Editorial CírculoRojo.

12.La participación en este certamen implica la aceptación de todas y cada una de sus bases, siendo el resultado inapelable por parte de los participantes.


Aquí os dejamos la página web: Editorial CírculoRojo.




En fin, nosotros esperamos poder presentarnos y os invitamos también ha hacerlo, aunque sabemos que es duro competir de antemano por el segundo premio jejeje. ;D


lunes, 9 de agosto de 2010

Imbra. Manufactorum. Colmena alfa. 08


La Voz de la colmena brotó de los altavoces. El tono, la pronunciación, la propia cadencia de las palabras tenía algo tranquilizador. Cada persona ponía una cara a la voz que anunciaba las noticias y la propangada de colmena alfa, pero para todos tenía un adorable tono paternal al que costaba resistirse.
"Buenos días camaradas. La jornada continua en colmena alfa, hogar de los más fieles súbditos del Imperio. Los cielos estarán despejados durante el primer y segundo turno, pero esperamos una ligera llovizna en el tercer turno en los sectores D e inferiores. La línea de monorrail CE-312 ha sido cerrada por reparaciones de urgencia, recomendamos usar líneas con destinos adyacentes. Los informes del bendito Munitorum han vuelto a alabar el buen hacer de nuestra colmena, entregando un 7,3% por encima de las mejores estimaciones. El Alto Señor Vlad DRaco ha prometido que anulará las restricciones de productos cárnicos para los sectores C e inferiores si este magnífico resultado se mantiene en la próxima evaluación. Loado sea el Dios-Emperador por ponerlo al frente de todos nosotros y rezemos por que la carga que supone nuestro futuro no sea demasiado pesada para sus hombros".
Imbra no escuchó las siguientes noticias. Las sonrisas de orgullo que brotaron en el manufactorum le volvieron a recordar la mancha de sangre en el suelo del sector ad/15. Notó el frío del eterno atardecer en la cara cuando entró en el hangar, abierto al cielo y lo más alejado posible de las zonas de fundición de metal.
Descargó el contenedor que su vehículo portaba con sus poderosas mandíbulas hidráulicas y saludó a los obreros del almacen, que ya se acercaban para asegurar las gruas que lo apilarían en el depósito de carga de los enormes vehículos atmosféricos que aguardaban en las dársenas.
La operaria chasqueó la lengua con desaprobación. El protocolo de seguridad indicaba que hasta que los hexápodos de carga no se hubiesen retirado nadie podía entrar en el área de descarga, sin embargo ahora había una docena de trabajadores correteando entre las patas de su vehículo. Por enésima vez maldijo a los prefectos del Munitorum y sus prisas.
Mientras tanto la Voz seguía con su charla:
"... prometiendo solo tres meses para la inauguración de las primeras Scholam Pueri en el sector F. Y ahora la noticia más importante, la que ha tenido en ascuas a los benévolos miembros del Partido en la Cúspide, amados por todos. El enviado de Santa Terra eligió nuestra colmena para aterrizar con todos los honores en Valaquia Prima. Su deferencia nos honra. El descenso no tuvo complicaciones y el enviado junto con su séquito ultramundano fue agasajado por los dignatarios en una recepción de gala que demostró el fervor y la hospitalidad de Colmena Alfa. En declaraciones exclusivas para la Voz nuestro eminente invitado ha afirmado quedar gratamente sorprendido por el recibimiento y sentir estar en un hogar que si bien no le corresponde por nacimiento si lo es por adopción".
El hexápodo de Imbra se movió con delicadez impropia sobre los trabajadores. No se sumó a los gritos de júbilo del resto. Le daba igual quien fuese el ultramundano que había aterrizado en la Cúspide. El último había sido el recien nombrado Alto Señor y poco había ido a mejor para las masas de trabajadores desde entonces...
"Eso es todo compañeros, volveremos con vosotros durante el segundo turno. Para terminar os recordamos el axioma del día:

La obediencia es nuestro mayor tributo. Reflexionad sobre la verdad oculta en estas sabias palabras.

Camaradas, el Emperador provee."

domingo, 8 de agosto de 2010

Imbra. Manufactorum. Colmena alfa. 07

Tras el apoteósico silencio los altavoces emitieron un pitido que apartó las consciencias de los habitantes de la colmena del mundo interior donde el himno les había conducido. Poco a poco volvieron al trabajo, y el Manufactorum se llenó de ruidos más profanos. Imbra condujo su vehículo de transporte cargado de munición de artillería con mano firme aunque la propia máquina se comportaba extrañanamente, como si se desperezase tras el descanso. Por el camino se cruzó con un grupo de prefectos del Munitorum, que observaban con ojos fríos el ritmo de transporte de los enormes insectos metálicos. Varios de sus compañeros inclinaron sus cabezas en señal de respeto. Imbra no lo hizo. Recordaba la mancha de sangre en el sector ad/15, el escaso respeto por el compañero caído, el hambre por la producción que convertía aquellos hombres en seres inhumanos. El transporte de Lenda se puso a su lado, ambas se saludaron con una sonrisa. Había algo especial en el rostro de su compañera, un sincero entusiasmo muy diferente de la rutina del día a día.
-¡Por fin lo conseguimos!- le gritó sobre el fragor de las máquinas.- ¡Hoy es el día!
La sonrisa de Imbra se acentuó al comprender y compartir la causa de su regocijo.
-¿En serio? ¿Los treinta mil tan pronto?- gritó a su vez con un guiño travieso.- ¿Al fin mis pequeñas tendrán esa prima por la que rezan todas las noches?
-Será niño, lo presiento.-dijo Lenda con la ilusión de la primera vez.
-Todas sentimos lo mismo la primera vez. No te defraudes si no lo consigues.
Ambas permanecieron en silencio unos instantes, como si vislumbrasen el soñado cambio que se acercaba en su futuro.
Lenda volvió a mirarla.
-Cuando termine el turno tendremos los créditos suficientes. Iré con Markod a pagar el permiso para el primer niño. Aun no me lo creo.
Los altavoces volvieron a gemir con voz sorda. Una voz fría e impersonal comenzó a narrar la producción del día anterior con monotonía. Pero ahora el día era mucho más alegre en el manufactorum. Imbra, contagiada por su compañera, se permitió soñar con un pronto regreso de Liye, incluso con la prima que recibirían, tanto por producción como por el destino como irregular de la FDP, tal vez si recortaban los gastos, antes de que terminase el año podrían pagar el tercer permiso.

martes, 3 de agosto de 2010

El plazo ha expirado.

Pues si, el plazo para presentar los relatos al II concurso Dado de Dragón ha terminado ya, y por ello queremos invitaros a leer los relatos enviados aun de forma anónima.

Todos son de gran calidad y muchos llevan final sorpresa al más puro estilo M. Night Shyamalan. Lo decimos porque como magnos estudiosos de la conducta y psique humana esta tendencia colectiva nos ha parecido cuando menos curiosa.

Además os retamos a adivinar cual es el nuestro... Como pista os diremos que también hemos tenido la misma idea que muchos y nuestro final es sorpresa. ;D
El que lo adivine recibirá un minipunto y una mención especial.

domingo, 1 de agosto de 2010

Imbra. Manufactorum. Colmena alfa. 06


Un himno en loor del Imperium resonó con fuerza en el Manufactorum, al igual que lo hacía en cada altavoz de la Colmena. Mil gargantas entonaban aquel canto, desde las agudas voces de los niños huérfanos tutelados en la Basílica hasta la más grave del Sumo Eclesiarca. El himno cantado en gótico antiguo recorría las mayores hazañas del Imperio del hombre desde que el Emperador en persona había recorrido las estrellas unificando la Galaxia.
Había sido escrito por los mejores músicos del sector, adoctrinados por los más avezados psicocirujanos para que sus notas evocasen irracionales sentimientos en sus oyentes. Había algo en lo más profundo de cada humano que se activaba al escuchar los compases. Un éxtasis de magnitud avasalladora embargaba a los fieles súbditos del Imperio cuando las notas tocaban los resortes de sus almas.
Imbra gozaba ahora del canto. El transporte estaba apagado para no ensuciar la obra con el ronroneo del motor, los ojos cerrados, para que la música no se contaminase con otras sensaciones. Solo el himno, que le embargaba de alegría por el glorioso pasado de su raza, haciéndole olvidar incluso la preocupación por Liye.
Aun con todo, por muy perfecto que fuese el canto lo mejor era el final. Las hazañas eran cada vez más contemporáneas hasta que en medio de un súbito acorde se hacía el silencio.

La intención era clara, aquel repentino vacío era una declaración de principios. La humanidad había conseguido innumerables logros, pero no se detendría allí, y por eso la canción no estaba terminada, crecería conforme los hombres triunfasen contra los hados adversos. Aquel silencio estaba cargado de desafío hacia quien tratase de impedirlo.
Imbra suspiró por la fuerza de la canción que aun le tenía cogido el corazón. Se decía que había gente que había muerto embargados por fervor al oírla. Sin embargo, una vez que se había marchado era difícil rememorar sus ecos en los oídos.
Abrió los ojos al mundo real sintiendo que la carga ahora era mucho más pequeña.